
“Nunca ha habido, hay o habrá un ser humano igual a otro.Su espiritualidad lo convierte en único, en ser personal, alguien sin el cual la existencia y la realidad pierde sentido”.
¿Dónde comienza y dónde termina la educación de nuestros hijos?
Por supuesto, comienza en la familia, es en ella donde el ser humano inicia la actualización de su ser, el camino hacia su meta, la aventura de la vida…….Por ello, la educación familiar se convierte en un derecho-deber esencial e insoslayable de los responsables familiares.
En definitiva, debe ser en la familia donde debe sustanciarse el auténtico sentido de la educación personal, la escuela mas importante de la vida, el lugar donde siempre se vuelve.
Dualidad inseparable a la educación familiar es la elección del centro educativo:¿enseñanza pública, privada, concertada…..?
Eligo aquella que le brinda a mi mi hija la oportunidad de convivir con distintos grupos socioeconómicos, distintas etnias, distintas nacionalidades, distintas formas de pensar, y de ver la vida……Distintas formas de llevar un pantalón, o unas botas, con marca, sin marca, con cordones o sin ellos.
Con niños de diferente orientación sexual, de piel oscura, de ojos rasgados, con crucifijo, con kiphá, con hiyab o sin el….Eligo aquella educación que mas se acerca a la vida real, a lo que mi hija se enfrentará en la escuela mas dura: la de la vida.
Y que haga de ella una persona generosa, con una mente abierta, comprensiva, capaz de desenvolverse en cualquier trabajo digno con esa sonrisa que tiene siempre en sus labios.
Porque ésta es mi herencia para ti: TU EDUCACIÓN