Este año 2020 será inolvidable para todos por razones obvias. Resulta también premonitorio que nuestro proyecto fuera bautizado con el hashtag #MyTown2020.

2020 será inolvidable sobre todo para Andrea Roces Pastrana, nuestra alumna de movilidad de larga duración a la que la crisis del Covid-19 sorprendió en la República Checa, de donde no pudo regresar en la fecha prevista por múltiples vicisitudes.

Un par de días antes de declararse el confinamiento, se iniciaron las gestiones para adelantar su regreso, pero con el paso de las horas la situación se complicó rápidamente, decretándose el cierre de fronteras en la República Checa y en Polonia. Eso redujo las opciones de regresar en vuelos cómodos y exentos de riesgos a España. Tras múltiples consultas a varias bandas, en las que participaron ambos coordinadores locales del proyecto, Sona Macurova y Pablo Arribas, las familias de envío y de acogida, así como Andrés Ajo, el director de la Unidad de Educación Escolar de la Agencia Nacional SEPIE, la decisión fue esperar una oportunidad mejor. Pero la crisis empeoró, los vuelos empezaron a anularse y las posibilidades de volver en un vuelo directo se disiparon. Las siguientes tentativas quedaron frustradas por no disponibilidad de vuelos sin escalas. No quedó más remedio que esperar… El aspecto positivo fue que Andrea se encontraba en un entorno muy protegido, en el que jugaron un papel fundamental la familia de acogida, donde estaba Michaela, su amiga checa, la coordinadora Erasmus+ y el instituto de Frýdlant, una localidad periférica de entorno rural donde no había contagios. Andrea siguió haciendo vida normal, recibiendo clase online hasta Semana Santa, experimentando un confinamiento no tan estricto como el español. Pasadas las vacaciones, se «incorporó» virtualmente a su curso del IES Escultor Juan de Villanueva y pasó a la tutoría de Carlos Carazo.

Mientras tanto, Andrea echaba de menos a sus padres tanto como ellos a ella, y soñaba con regresar a España. Su padre José Luis buscaba incansablemente la forma de traerla. Las gestiones pasaban por la Embajada Española en Praga, con el apoyo de la cual algunos estudiantes Erasmus españoles ya se habían organizado para volver. Sólo había que esperar a la siguiente oportunidad que se fletara otro autobús a España. Esta ventana se abrió la semana pasada: el miércoles había una plaza libre en un bus de estudiantes Erasmus valencianos. José Luis consiguió la preciada plaza y los permisos necesarios de la Embajada para pasar las restricciones impuestas en las fronteras de Alemania y Francia, seis folios en total.

La aventura terminó felizmente el viernes de madrugada en Burgos, donde el padre de Andrea esperaba a su hija en una parada de descanso.

Para Andrea ha sido, sin duda, la experiencia más importante y trepidante de su vida. Tendrá muchísimas cosas que contar y que asimilar; sobre todo, habrá vuelto más madura, más fuerte, más consciente de valorar lo fundamental en la vida.

Nos alegramos de tu vuelta, Andrea. Feliz vuelta a casa.

Pinchando aquí podéis ver la entrevista que ofreció Andrea el pasado domingo a la televisión del Principado de Asturias (TPA). Está entre los minutos 34´42″ y 36´38″.

https://www.rtpa.es/video:tpa%20noticias%201.%20fin%20de%20semana%20_551587921706.html